BLASÓN
(Para la condesa de Peralta)
El olímpico cisne de nieve
con el ágata rosa en el pico
lustra el ala eucarística y breve
que abre el sol como un casto abanico.
En la forma de un brazo de lira
y del asa de un ánfora griega
es su cándido cuello que inspira
como prora ideal que navega.
Es el cisne, de estirpe sagrada,
cuyo beso, por campos de seda,
ascendió hasta la cima rosada
de las dulces colinas de Leda.
Blanco rey de la fuente Castalia,
su victoria ilumina el Danubio;
Vinci fue su barón en Italia;
Lohengrín es su príncipe rubio.
Su blancura es hermana del lino,
del botón de los blancos rosales
y del albo toisón diamantino
de los tiernos corderos pascuales.
Ritmador de ideal florilegio,
es de armiño su lírico manto,
y es el mágico pájaro regio
que al morir rima el alma en un canto.
El alado aristócrata muestra
lises albos en campos de azur,
y ha sentido en su pluma la diestra
de la amable y gentil Pompadour.
Boga y boga en el lago sonoro
donde el sueño a los tristes espera,
donde aguarda una góndola de oro
a la novia de Luis de Baviera.
Dad, Condesa, a los cisnes cariño;
dioses son de un país halagüeño,
y hechos son de perfume, de armiño,
de luz alba, de seda y de sueño.
Publicado en Prosas profanas
En el ámbito de la heráldica, un blasón es la descripción técnica de un escudo. Sin embargo, para Rubén Darío, este término se convierte en un vehículo para definir su identidad literaria. Basándose en el estudio de Alexis Iparraguirre (2010), podemos comprender cómo el poeta nicaragüense toma el género francés del blason —que originalmente consistía en el elogio de un objeto o una parte del cuerpo— y lo transforma en un manifiesto estético o "arte poética".
La analogía como cimiento del arte poética
Iparraguirre sostiene que la noción de blasón en la obra de Rubén Darío introduce modificaciones sustanciales al género, en tanto ya no se limita a la mera descripción heráldica del escudo real de la Condesa de Peralta —destinataria del poema—, cuyo registro tradicional consigna: “Peralta. […] En campo de gules, un grifo de oro alado y armado de azur; bordura de gules, con ocho aspas de oro. Otros ponen en la bordura de gules las cadenas de Navarra, de oro. Otros traen: escudo de gules, con jefe de plata” (Atienza, 1948, p. 1071). Por el contrario, según explica Iparraguirre, Darío desplaza el eje descriptivo hacia una construcción simbólica, empleando la analogía para edificar una genealogía espiritual. El poeta fragmenta la figura del cisne y, mediante comparaciones, lo eleva a un plano sagrado y aristocrático:
El cisne y la música: El cuello del ave se asocia analógicamente con el brazo de una lira.
El cisne y la historia: Su blancura se vincula con el armiño de las capas reales y la pureza de la hostia consagrada.
Esta red de analogías permite a Darío declarar su programa estético: la poesía no es un oficio común, sino una dignidad noble. Para el autor, el poeta es un "aristócrata del espíritu" que, al igual que el cisne, posee una distinción única frente a la vulgaridad del mundo.
El escudo imaginario: una heráldica de la belleza
A diferencia de un armorial tradicional grabado en metal, el blasón imaginario de Darío se construye con una arquitectura de símbolos que definen la sensibilidad modernista. En este escudo poético, el "campo" o fondo no es un esmalte heráldico ordinario, sino que se tiñe del azul infinito y el oro del sol, sobre los cuales destaca la figura central: el cisne blanco.
Darío sustituye los elementos bélicos de la nobleza antigua —como espadas o torres— por símbolos de refinamiento cultural. Así, las "armas" de su blasón son el dardo de oro del sol y las alas que evocan el armiño real. Según Iparraguirre, esta construcción visual es una forma de "singularidad acérrima": el poeta no necesita un título de nobleza de sangre, pues su capacidad de transmutar la naturaleza en arte sagrado le otorga un linaje superior.
La unidad de los opuestos
Finalmente, el blasón dariano, funciona como un punto de unión. A través de la analogía, el poeta logra reconciliar elementos que parecen opuestos: el erotismo pagano (el mito de Leda y el cisne) con la espiritualidad cristiana (el cordero pascual). Esta síntesis es la esencia de su arte poética: la convicción de que el poeta es el único capaz de revelar la unidad secreta del universo a través del ritmo y la belleza del blasón.
Referencias bibliográficas
Atienza, J. de. (1948). Nobiliario español: Índice heráldico de apellidos españoles y títulos nobiliarios. Aguilar.
Darío, R. (1915). Prosas profanas y otros poemas. Librería de la Vda. de C. Bouret. (Original publicado en 1896).
Iparraguirre, A. (2010). El género poemático del blasón bajo el signo de Darío: artes poéticas de aves, naturalezas nativas y voces únicas en dos poetas peruanos. Lexis, 34(2), 275-306.
Imagen de portada: fotografía propia. Año 2025